Una ceguera blanca se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos por la ciudad, los ciegos deben enfrentarse a lo mas primitivo de la especie humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio. Así, en la historia la ceguera reduce a los hombres a un estado de naturaleza instintivo, donde su egoísmo se potencia y se hace lo que sea por conseguir comida.
La ceguera viene a representar la ambición, las ansias de poder que llevan a los hombres de la a sociedad actual a actuar de idéntica forma, desinteresada por el porvenir ajeno ('Somos ciegos que, viendo, no ven').
Algo hace que esta novela sea muy particular. El autor se da el lujo de obviar los nombres de los múltiples personajes. Solo la exhaustiva descripción que hace de cada uno de ellos permite que el lector los identifique claramente.
Ensayo sobre la ceguera, José Saramago les cierra los ojos a los hombres para abrírnoslos a nosotros y poder ver cómo somos. A partir de ahí que cada cual decida si existe esperanza para la humanidad o no.