2 de julio de 2009

En recuerdo... Pina Bausch y el Café Müller

27 de julio de 1940 - † 30 de junio de 2009
La atractiva fragilidad de Pina Bausch se ha ido para no volver. 

Ya no tendremos la oportunidad de apreciar la expresión de sus sentimientos en sus gestos, en su esbelta y dramática figura, ni conocer sus ideas audaces que era tanto como disfrutar de sus movimientos sobre un escenario siempre revolucionario en sus creaciones extremadamente contemporáneas.

Precozmente rupturista, testigo de una época desgarrada, donde con la devastación de los cimientos desaparece también el suelo de nuestras certezas más sagradas y se sitúa en la primera fila de la escena de avanzada, desde donde, reinventando el movimiento primigenio de la danza, reducida a los pocos movimientos posibles para una época crítica, actúa impulsada por un afán de acotar —en un ajuste de cuentas con las categorías impuestas del buen gusto y la belleza— los modelos canonizados del «cuerpo ideal» para mostrar una realidad heterogénea en la que el movimiento adquiere un enorme poder trasgesor.

No hay comentarios.: